Pornografía infantil, voraz destructora de sueños

Maribel, no sonríe cuando ve caricaturas, ya no fantasea con ser modelo y tener muchos vestidos, los ojos llenos de anhelos desaparecieron sin dejar rastro. El engaño la hizo pensar que había logrado lo que tanto esperaba, mientras sus fotos circulan por las más sucias y obscenas páginas de Internet.

Sus padres jamás imaginaron, que la prestigiosa agencia de modelos donde su hija estudiaba no lograría más que hacerlos infelices y desear jamás haber apoyado el sueño de su niña, esa a la que la inocencia se le esfumó.

El término pornografía, se refiere a todos aquellos materiales, imágenes o reproducciones que representan actos sexuales con el fin de provocar la libido del receptor; la revolución sexual de los años sesenta en Estados Unidos fue la consecuencia indirecta de los cambios sociales a nivel mundial, que abrieron la puerta a la producción de material de contenido erótico.

Lo que para algunos era siempre entretenimiento, llegó con el tiempo a convertirse en una práctica despreciable e ilegal, al incluir menores de edad en material con contenido exclusivamente para adultos.

LO ALARMANTE

Una de las lacras con efectos más malignos y destructores que sufre la infancia mundial es la pornografía infantil, sin lugar a dudas, fenómeno integrado en el ámbito más amplio de la explotación sexual.

En los últimos meses, Guatemala ha sido protagonista de portadas de periódicos y titulares de noticieros a nivel mundial, que señalan al país como el mayor distribuidor de pornografía infantil a nivel centroamericano, de acuerdo a estadísticas de Google y Facebook.

Si bien existen leyes contra la explotación sexual comercial, la falta de denuncias en esta problemática es la que ha provocado que el tema sea invisibilizado.

Según reportes del Refugio de la Niñez en conjunto con el Ministerio Publico, son 12 las denuncias que se han presentado durante el año, siendo el departamento más afectado Quetzaltenango con 4, seguido de San Marcos y Huehuetenango con 2 respectivamente, aunque este dato está plasmado en los documentos difiere de la realidad, pues son muchos casos los que no llegan a las autoridades competentes.

MAL USO DE LA TECNOLOGÍA

Un estudio del Foro de Gobernanza en Internet de Guatemala, realizado en julio de 2017, arrojó que en la red se comercializan más de 500 imágenes de pornografía infantil cada minuto, cuestión que preocupa a las autoridades guatemaltecas.

Este es problema de dimensión internacional que se ha ampliado con la inclusión de las nuevas tecnologías. Estas han revolucionado las técnicas de reproducción y difusión.

Facebook permite que se formen grupos secretos en los que se comparte este tipo de material, aunque en su contrato describa ciertas conductas que no son aceptadas por los creadores, por ser una plataforma de derecho internacional privado puede librarse de las responsabilidades fácilmente.

El sistema de mensajes cortos llamado Twitter, permite publicar vídeos de todo tipo, oportunidad que es aprovechada por pedófilos, aunque el tiempo de respuesta a las denuncias es más rápido, les es imposible monitorear todas las cuentas que comparten ese contenido, pues en minutos puede ser compartido por millones de usuarios.

En el caso de las anteriores, para lograr que retiren el material, se debe reportar, el tiempo estimado para que puedan revisar si los contenidos infringen la ley es de 24 a 48 horas, tiempo en que miles de personas lo descargan para poder propagarlo por otros medios, sumado a esto, los perfiles reportados no son dados de baja por las plataformas, permitiéndoles así incurrir de nuevo en el delito.

Según Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo GAM, es importante concientizar a las personas y despertar en ellas la necesidad de reportar la pornografía de cualquier tipo y en cualquier medio que se propague, ese es un mal que debemos combatir en conjunto, señaló.

MAGNITUD DEL PROBLEMA

Se creía que quienes gustaban de este tipo de material eran personas adultas, sin embargo, un estudio realizado en el 2015, por el Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF, por sus siglas en inglés, demostró que cada vez son más los jóvenes que la ven y comparten por medio Facebook, Twitter, correo electrónico, Messenger y WhatsApp, siendo los dos últimos los más usados por la rapidez y la privacidad que ofrecen.

Se puede observar en Internet miles de páginas que incitan a unirse a grupos que comparten este tipo de imágenes y vídeos, además de publicar números de teléfono para ser contactados y brindarles mayor información.

Polanco exhortó, debemos promover la denuncia de todo aquello que afecte a la buena conducta y a los derechos de los demás, discriminación, pornografía e intolerancia… necesitamos dejar de preocuparnos solo por nuestro núcleo, debemos cuidar a nuestros niños.

Aunque pareciera increíble, el mal es tal, que es posible encontrar este tipo de material en las calles, comprobando así el nivel de cinismo que se vive en Guatemala, al no respetar las leyes que prohíben la producción, reproducción y distribución, y el poco deseo de algunas autoridades por frenarlo.

Los abusos a menores siempre han existido, pero ahora se conoce por el uso indiscriminado que se hace de Internet, lo preocupante del caso es que las redes sociales han convertido a los niños y jóvenes en productores de contenido, dispuestos a compartir sus imágenes, vídeos y opiniones, señaló Gloria Ixcoy, sicóloga de Proyecto Monja Blanca.

EL PELIGRO

Existe un  línea muy fina que separa la pedofilia de la pederastia. Si bien la primera define el deseo de una persona por los menores, la pederastia aparece cuando pasa a convertirse en un hecho consumado y en abuso. Es como una droga, la persona accede a escalas superiores para saciarse y desde luego, si tiene acceso a un niño, puede cometer abuso, indicó Luisa Salazar, siquiatra médica.

De acuerdo al Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales, existe desorden pedófilo cuando una persona siente atración sexual por niños o niñas que le provoca malestar o dificultades de relación, lo lleva a cometer agresiones o a consumir pornografía infantil.

La pedofilia no es considerada una enfermedad, sino un trastorno sicológico que puede llegar a convertirse en obsesión, no existe una razón especifica por la que alguien desarrolle el problema, en muchos casos ellos mismos han sido víctimas de abuso.

Según la doctora Ixcoy, normalmente quien sufre el trastorno, es una persona sicológicamente inmadura, con problemas de autoestima y muy probablemente tiene una gran confusión de lo que es adecuado en términos sexuales, saben perfectamente las reglas, pero no las cumplen.  Aunque a simple vista es una persona común, es importante vigilar a nuestros niños, señaló.

La explotación sexual infantil puede ocurrir en cualquier lugar incluso donde se piensa que los niños están seguros, en la escuela, hasta en sus hogares;  cualquier persona puede ser un explotador, un profesor, un dirigente religioso, un empleado o un familiar cercano.

AVANCES PARA ERRADICAR EL MAL

El artículo 194 del Código Penal reza, Quien de cualquier forma y a través de cualquier medio, produzca, fabrique o elabore material pornográfico que contenga imagen o voz real o simulada, de una o varias personas menores de edad o con incapacidad volitiva o cognitiva, en acciones pornográficas o eróticas, será sancionado con prisión de seis a diez años y multa de cincuenta mil a quinientos mil Quetzales.

El jueves 10 de agosto de este año, los diputados que conforman las comisiones legislativas del Menor y la Familia y la de Legislación y Puntos Constitucionales, dieron visto bueno a la iniciativa 5285, que propone la creación de un Sistema Nacional de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia.

Karen Revolorio del área de comunicación de la fundación Refugio de la niñez, indica que se estarán realizando actividades para impulsar la iniciativa, que beneficiara al país.

Con ley buscan proteger más a la niñez guatemalteca, además de endurecer los castigos a quienes violen sus derechos.

En lo que va del año, la Policía Nacional Civil junto a La Unidad contra la Pornografía Infantil, han realizado más de 35 allanamientos en diferentes partes del país, con el fin no solo de detener a personas involucradas en los hechos sino de incautar y detener la distribución de fotos y vídeos marcando así un precedente en el país.

Para el director del GAM, es importante un cambio en las leyes guatemaltecas, no solo basta perseguir a quienes distribuyen pornografía infantil, también a quienes la vean y compartan, además deben extinguirle sus bienes y seguir el ejemplo de países desarrollados, donde un acusado de pedofilia es marcado y castigado duramente.

Aunque son muchas las organizaciones y fundaciones que han intensificado su lucha por combatir y erradicar este flagelo, es responsabilidad de cada persona que este mal no se extienda.

Hasta hoy, el trabajo humano es el gran protagonista en la lucha contra la pedofilia.

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